La situación económica también es un tema familiar
“La presión de la situación económica también es un tema familiar”
(Extracto del WSJ , Personal Finance section, pág B1, Dic 27-28, 2008) (The Intelligent Investor)

Según los psicólogos hablar de dinero es el único tema acerca del cual es más difícil de hablar que de sexo.

Ahora con la crisis global el tema se vuelve aún más complicado. Pero hoy en día el tema del dinero y cómo la situación financiera actual afecta a nuestra familia es más importante que nunca.

Si Usted perdió dinero en la bolsa (aunque no haya vendido sus acciones todavía), o se le está complicando el pago de la mensualidad de la hipoteca, del auto, de la lavadora o de la tarjeta de crédito, o si su fondo para el retiro perdió valor, o peor aún si perdió su trabajo; si lo anterior le está pasando (no todas juntas, esperemos), esto es un tema y un problema serio que afecta la salud mental y psicológica de toda su familia.

Tener "estrés financiero" le quita el sueño, le sube la presión arterial, afecta su manera de comer o de beber o ambas, y algunos(as) aumentan el consumo de tabaco.

Según un estudio publicado en 1997 del American Journal of Public Health, para los americanos de clase media cuyos ingresos cayeron más de 50%, tienen el doble de probabilidad de morir que los que mantuvieron sus ingresos estables.

Los hijos adolescentes de las familias en situación de estrés causada por la adversidad económica, tienen mayor posibilidad de sufrir depresiones.

Si menciona malos comentarios sobre su trabajo o cómo le fue en sus inversiones en bolsa, entonces sus hijos se llevan el mensaje que el trabajo duro no vale la pena, y por ende se hacen más flojos y pierden motivación de estudiar y trabajar duro en la escuela.

Aunque en términos generales, los adultos y los hijos son fuertes y se recuperan de estas crisis, en un estudio realizado en San Francisco, California, durante un periodo de 10 años, se encontró que un cambio negativo en los ingresos de las familias no afectó de manera significativa su nivel de felicidad. Lo que sí resultó un buen predictor de la felicidad futura fue qué tan claro y directo se habla dentro de la familia sobre los problemas económicos. Hablar más del tema se relacionó con sentirse mejor.

Lo importante es explicarles a los hijos de manera clara y sencilla la situación. No despotricar y externar todos los problemas de forma abrupta y sin control. La clave es explicarles la situación, "sin decirles más de lo que necesitan saber" (según Allison Mountford, psicóloga del Wellesley High School).

La honestidad, dentro de lo razonable, es la mejor forma de explicar. No comparta con ellos sus temores. Debe estar seguro que está calmado y cómodo antes de empezar a hablar seriamente sobre el tema del dinero. Practique antes lo que piensa decir, hablando con un amigo o confidente.

Ser consistentes. Dentro de la incertidumbre financiera, debe enfatizar las cosas que son familiares a todos los miembros, y mantener la continuidad y el confort de las rutinas diarias. Horas estables de irse a dormir, horas de comer, horas para hacer ejercicio (preferentemente en grupo como familia) son medidas que ayudarán a reafirmarle a la familia que las cosas están bajo control. Ser escuchado de frente, no de lejos.
No importa si los problemas financieros son grandes o pequeños, nunca discuta los detalles dolorosos con alguien, a menos que sus hijos estén lejos y no le puedan escuchar. Hay que tener la plática sobre el dinero con los hijos, es decir toda la familia junta en una sesión específica y planeada.

No esconda los cambios concretos que van a ocurrir: cambio de escuela, cambio de casa a una de menor tamaño, salirse del club, etc. Platique sobre esto y confírmeles que en grupo todos juntos van a salir lo mejor posible del cambio.

Rete a sus hijos a darle consejos de cómo ahorrar dinero, deles el poder y déjelos opinar sobre cómo la familia puede reducir sus gastos. Así aprenderán a saber la diferencia entre lo que quieren versus lo que realmente necesitan.

Hay sugerencias de sus hijos tales como rentar una película (o pedirla prestada a un amigo) y comer palomitas todos juntos que son divertidas y no son costosas.

Presentamos los 7 consejos adicionales de Pablo Rión y Asociados:

1. Busque chamba con una dirección y con objetivos claros. Cuestiónese con sinceridad qué sabe hacer y para quién es Usted, su experiencia y su(s) oficio(s) útil(es), y visite a esas empresas. Sea directo y mencione que realmente necesita el trabajo y por cuánto dinero está dispuesto a trabajar. No especule, fíjese un sueldo razonable y sin mayores prestaciones, aunque sea una iguala temporal o por honorarios, para que sí lo contraten. Más adelante cuando cambien las cosas podrá negociar un aumento, siempre y cuando sus resultados lo justifiquen.

2. Levántese temprano y vaya a hacer deporte, a caminar, al parque a leer el periódico o un libro que valga la pena, tome un curso, actualícese, vaya a una exposición de negocios, o de productos. Visite empresas, hable con amigos del pasado (sin quitarles el tiempo, ellos están ocupados). Pida algún consejo pero sin dar lata.

3. Hay que fijarse metas cortas, día por día (a veces hora por hora).

4. Trabaje en labores de la casa u oficina o de labor social en lo que se coloca en un trabajo, realice actividades que sean útiles (lavar el patio, encerar el auto, arreglar closets o ayudar a un amigo o visitar enfermos, ir a misa, hacer yoga, arreglar el jardín, comprar una planta, etc.) Muévase y verá a gente nueva, cosas o ideas nuevas y algo se le va a ocurrir. "El que no espera lo inesperado, lo inesperado no le ocurre". No pierda la esperanza, ¡Échele ganas cada día, todos los días!

5. No amargue a los que lo rodean con sus problemas y presiones, especialmente a sus seres queridos.

6. No incurra en más deuda, un clavo no saca a otro clavo. Reestructure la forma y plazo de pago de lo que ya debe, negocíe los intereses y hasta el capital, si eso es posible, pero cuide su crédito, es su carta más fuerte a largo plazo.

7. No se junte con desempleados que sean negativos y que no le ayuden a salir de los problemas o le causen mayor preocupación, busque amigos que hace tiempo no haya visto para refrescar sus ideas y abrirle nuevos horizontes.